Los artesanos del mar
Un oficio artesanal, no una cadena de producción
Ser salinero es, ante todo, un oficio que nace de la pasión y se transmite de generación en generación. El tiempo y la técnica de recolección son tan decisivos como en la elaboración de un gran vino.
Hemos elegido a artesanos que siguen fascinados por la naturaleza, capaces de comprender y cultivar el mar y la tierra. Su cosecha es de tal calidad que, una vez recogida la sal, no hace falta nada más.
Sus preguntas, nuestras respuestas
¿Qué diferencia hay entre la flor de sal y la sal de mesa?
La flor de sal es la fina capa de cristales que se forma en la superficie de las salinas; se recoge a mano. Más rica en minerales, tiene un grano más suave y un sabor mucho menos intenso que la sal común: cruje entre los dientes antes de fundirse en la lengua.
¿Cuándo debe añadirse al plato?
Siempre en el último momento, justo antes de servir. Durante la cocción, el cristal se funde y pierde su textura crujiente — es decir, aquello que lo hace especial.
¿Por qué varía el sabor según su procedencia?
Porque las horas de sol, el viento y las características de las balsas influyen directamente en los cristales. La flor de sal de Guérande tiene un ligero aroma a violeta; la flor de sal de montaña, recogida en manantiales subterráneos salados, presenta un carácter más mineral.
¿Cuánto tiempo se conserva?
Toda la vida. Desde 2018, la sal no tiene fecha de caducidad ni de consumo preferente. Basta con mantener el tarro protegido de la humedad.
¿Es reutilizable el tarro?
Sí. Es un tarro de cerámica elaborado artesanalmente en Portugal, con un tapón de corcho. Está concebido para permanecer en la mesa y poder rellenarse.
¿Realizan entregas fuera de Francia?
Sí, realizamos entregas en toda Europa en un plazo de 3 a 6 días laborables. Para destinos fuera de Europa o pedidos de más de 10 kg, escríbanos a sales@les-terres-blanches.fr.