Los agricultores del mar
Un oficio artesanal, no una cadena de producción
Ser salinero es, ante todo, ejercer un oficio que apasiona y se transmite de generación en generación. El clima y la técnica de recolección son tan decisivos como en la elaboración de un gran vino.
Hemos elegido a artesanos que aún se maravillan ante la naturaleza y saben comprender y cultivar el mar y la tierra. La calidad de su cosecha es tal que, una vez recogida la sal, no hace falta nada más.
Sus preguntas, nuestras respuestas
¿Qué diferencia hay entre la flor de sal y la sal de mesa?
La flor de sal es la fina capa de cristales que se forma en la superficie de las salinas; se recoge a mano. Más rica en minerales, tiene un grano más delicado y un sabor mucho menos intenso que la sal común: cruje entre los dientes antes de fundirse en la lengua.
¿Cuándo debe añadirse al plato?
Siempre al final, justo antes de servir. Durante la cocción, el cristal se funde y pierde su textura crujiente, precisamente lo que lo hace especial.
¿Por qué cambia el sabor según su procedencia?
Porque las horas de sol, el viento y las características de las balsas influyen directamente en los cristales. Una flor de sal de Guérande presenta un ligero aroma a violeta; una flor de sal de montaña, recogida de manantiales salados subterráneos, tendrá un carácter más mineral.
¿Es reutilizable el recipiente?
Sí. Es un recipiente de cerámica elaborado artesanalmente en Portugal, con un tapón de corcho. Está pensado para permanecer sobre la mesa y volver a llenarse.
¿Realizan envíos fuera de Francia?
Sí, enviamos a toda Europa en un plazo de 3 a 6 días laborables. Para destinos fuera de Europa o pedidos de más de 10 kg, escríbanos a sales@les-terres-blanches.fr.