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Flor de sal de Marrakech, tarro de 100 g
Flor de sal de Marrakech
Flor de sal de Marrakech
Flor de sal de Marrakech

Flor de sal de Marrakech

Precio habitual 22,40 €
Impuestos incluidos. Gastos de envío calculados al finalizar la compra.

Livraison offerte en France dès 50 € d’achat, en Europe dès 60 €.

Recogida a mano con la lousse por salineros artesanos

Secada de forma natural al sol, sin aditivos

Cerámica artesanal elaborada en Portugal

Se conserva toda la vida, con solo protegerla de la humedad

Capacidad100 g

Pedido preparado en 1 a 3 días · Entrega en Francia y Europa en 3 a 6 días laborables

Esta flor de sal se recoge en las montañas del Atlas que rodean Marrakech, en Marruecos. Allí, el agua subterránea es naturalmente pura, salada y muy rica en minerales.

Los salineros excavan pozos para extraer el agua que alimenta las salinas, enclavadas entre estas montañas. Este entorno único, excepcionalmente expuesto al sol y al viento, confiere a esta flor de sal un sabor a la vez yodado y mineral: una unión singular de tierra y mar.

Su tarro «azul Majorelle» se inspira en el cactus bola y en el célebre azul del jardín Majorelle, en Marrakech.

La flor de sal de Marrakech se presenta en un tarro de 100 g, con su cucharilla de madera.

La flor de sal se añade como toque final, justo antes de servir: sobre carne a la parrilla, pescado, tomate, aguacate, puré — e incluso chocolate negro.

Se toma una pizca con los dedos y se deja caer como una fina lluvia. No se añade durante la cocción: el calor fundiría los cristales y se perdería esa textura crujiente que la hace especial.

Su grano es más delicado que el de la sal de mesa: cruje al morderlo y después se funde en la lengua.

La flor de sal es la fina capa de cristales blancos que se forma en la superficie de las salinas por efecto del viento y el sol. No se forma todos los días: todo depende del tiempo, como ocurre con un gran vino.

Los salineros — conocidos como los campesinos del mar — la recogen a mano con la lousse, una pala especial para flor de sal, para no romper los cristales. Según su procedencia, las horas de sol y el viento, cada flor de sal desarrolla una textura crujiente, un color y un sabor propios.


Nuestro compromiso de calidad

Nos llevó dos años encontrar y seleccionar las mejores flores de sal. Solo trabajamos con salineros artesanos que respetan tres principios, sin excepción: recolección manual con la lousse, una pala especial para flor de sal, secado natural al sol y ausencia de aditivos y procesos de transformación.

Es un oficio que se transmite de generación en generación. El tiempo y la técnica de recolección son tan decisivos como en la elaboración de un gran vino — nada de ello puede industrializarse.

Conservación

Desde 2018, la sal y la flor de sal no tienen fecha de caducidad ni de consumo preferente: se trata de un producto 100 % natural, utilizado durante mucho tiempo como conservante. Por tanto, puede consumirse toda la vida.

Basta con mantener el tarro protegido de la humedad para que conserve todas sus cualidades. El tapón de corcho permite que la sal respire.

Envíos y devoluciones

Preparamos los pedidos en un plazo de 1 a 3 días laborables. La entrega en la Francia metropolitana y en Europa tarda de 3 a 6 días laborables.

Dispone de 14 días desde la recepción para comunicarnos que desea realizar una devolución. El producto debe devolverse intacto y en su embalaje original.


Flor de sal de Marrakech

22,40 €
Paludier récoltant la fleur de sel à la lousse à fleur

Los campesinos del mar

Un oficio artesano, no una cadena de producción

Ser salinero es, ante todo, un oficio vocacional que se transmite de generación en generación. El tiempo y la técnica de recolección son tan decisivos como en la elaboración de un gran vino.

Hemos elegido a artesanos que siguen fascinados por la naturaleza, capaces de comprender y cultivar el mar y la tierra. Su cosecha es de tal calidad que, una vez recogida la sal, no hace falta nada más.

Sus preguntas, nuestras respuestas

¿Qué diferencia hay entre la flor de sal y la sal de mesa?

La flor de sal es la fina capa de cristales que se forma en la superficie de las salinas; se recoge a mano. Más rica en minerales, tiene un grano más delicado y un sabor mucho menos intenso que la sal común: cruje al morderla antes de fundirse en la lengua.

¿Cuándo debe añadirse al plato?

Siempre al final, justo antes de servir. Durante la cocción, los cristales se funden y pierden su textura crujiente — precisamente lo que hace especial a la flor de sal.

¿Por qué varía el sabor según su procedencia?

Porque las horas de sol, el viento y las características de las salinas influyen directamente en los cristales. La flor de sal de Guérande tiene un ligero aroma a violeta; la flor de sal de montaña, recogida en manantiales salados subterráneos, presenta un carácter más mineral.

¿Cuánto tiempo se conserva?

Toda la vida. Desde 2018, la sal no tiene fecha de caducidad ni de consumo preferente. Basta con mantener el tarro protegido de la humedad.

¿Es reutilizable el tarro?

Sí. El tarro es de cerámica elaborada artesanalmente en Portugal y tiene un tapón de corcho. Está pensado para permanecer en la mesa y poder rellenarse.

¿Realizan entregas fuera de Francia?

Sí, realizamos entregas en toda Europa en un plazo de 3 a 6 días laborables. Para destinos fuera de Europa o pedidos de más de 10 kg, escríbanos a sales@les-terres-blanches.fr.